Convocatorias

Dossier La escritura de la historia y la crítica de la colonialidad: tiempo, archivo, sujetos históricos

Mientras en la antropología social, los estudios sociológicos, la crítica literaria y la filosofía vernácula, el giro poscolonial (o decolonial) tuvo una impronta notoria en las últimas décadas en América Latina, la historia disciplina se mantuvo más o menos refractaria a sus tópicos de disputa. Es sintomático que algunas de las nociones centrales de ese giro (“colonialidad”, “conquistualidad”, “heterogeneidad histórico-estructural”) “usen” imaginaciones explícitamente históricas para sostenerse conceptualmente, pero desde fuera del ámbito disciplinar. Resulta aún más llamativo si tomamos en cuenta que algunos de los textos y autores anglosajones pioneros en el campo pos (Ranajit Guha, Partha Chatterjee, Dipesh Chakrabarty) son historiadores y los términos de disputa (archivo, fuente, temporalidad) han sido nodos sustantivos de la disciplina. Las polémicas desde estudios históricos con densidad empírica no han sido pocas: por un lado, la invitación del historiador Dipesh Chakrabarty a “provincializar Europa” en un giro histórico que disputara los términos de la nueva izquierda inglesa y la supuesta voluntad universal del capital como forjadora de experiencia histórica contemporánea. A esto podríamos sumar la idea de Ann Stoler de que la noción de tiempo que usa la historia (vacío y episódico) es contingente y eurocentrado, mientras que el concepto de duración (duress) permitiría entender mejor aquello que se actualiza como anacronismo persistente o como repetición (cosa que la historia es incapaz de pensar). Por último, la propuesta de David W. Cohen de considerar las “producciones plurales de historia” como maneras de disputar las lógicas de la metodología de la investigación disciplinar. Lo que todas esas pesquisas y su recepción amplia en el campo de la historiografía anglosajona pretendían mostrar, es que cualquier espacio del sur global cuyas experiencias de modernidad se forjaron en mayor o menor medida como legados coloniales, necesitaba discutir las nociones de tiempo histórico (distinguiéndolas de pasado), de evidencia (distinguiéndola de archivo), y atender al argumento de que la historia ya no puede sostener a la memoria en términos de su “complemento” –o el espejo– de su textualización, sino tomarla como un campo de teorización del cual la teoría de la disciplina necesita abrevar. ¿En qué punto estamos de esta discusión en América Latina? ¿Impactó el poscolonialismo nuestras predilecciones teóricas, nuestras preguntas nodales, nuestros objetos de investigación, nuestras prácticas de escritura? Y si no lo hizo, ¿por qué? ¿Es una cuestión de impertinencia, de insuficiencia teórica, de mitologías nacionales, de tradiciones arraigadas? Y para aquellos a los que la historia los obliga a mantenerse muy cerca de la especificidad del documento, de la imagen o del objeto, ¿qué otras formas de hacer historia suscita?, ¿qué relatos vuelve posible ?, ¿qué otros sujetos del relato habilita? ¿qué impactos metodológicos ha tenido y qué efectos de escritura? Ejes temáticos: - La temporalidad y el tiempo histórico: modernidad y colonialidad. - La poscolonialidad y la producción de (¿nuevos?) objetos de investigación histórica. - La producción de evidencia: usos del archivo en contextos pos(neo)coloniales. - Historia y memoria: problemas epistemológicos desde una crítica a la colonialidad. - Metodologías post/decoloniales de indagación histórica: efectos de escritura. - Usos y abusos del giro decolonial: paradojas del relativismo, efectos de verdad e ideología.
Responsable: 
Álvaro Matías Moreno Leoni
Correo electrónico de contacto: 
Fecha límite: 
30-6-2022

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