Las economías ilegales constituyen una fuente estructural de tensión en la política y la economía global, al operar en la intersección entre dinámicas económicas, sociales y políticas que afectan tanto a los Estados como a la sociedad civil . En América Latina, esta problemática adquiere una dimensión particularmente compleja: la región no solo ha sido epicentro del auge de diversas economías ilícitas, sino que también ha experimentado un fortalecimiento sostenido del crimen organizado transnacional y de sus vínculos con redes legales y semilegales. Durante décadas, la economía de las drogas ilegales fue el principal eje de desestabilización, pero en los últimos años se ha evidenciado una diversificación de las economías criminales que incluye el tráfico de armas, la trata de personas, la minería ilegal, el contrabando y la deforestación criminal, lo que ha profundizado su impacto sobre el tejido social, las instituciones públicas y los mercados formales. En todos estos casos, el lavado de activos cumple un rol esencial con la legitimización de la renta criminal.
Este fenómeno se encuentra anclado en condiciones estructurales de desigualdad y en la persistente debilidad institucional de los Estados latinoamericanos. La incapacidad de ejercer control territorial y garantizar el cumplimiento de la ley ha permitido el surgimiento de gobernanzas criminales y soberanías compartidas, donde actores no estatales desempeñan funciones de regulación, coerción o provisión de servicios, desplazando al Estado o coludiendo con él. En este contexto, la corrupción institucional y la erosión de la confianza pública alimentan circuitos de impunidad que favorecen la consolidación de estructuras ilícitas. Factores globales, como la digitalización de los flujos financieros y el comercio internacional, han amplificado estas dinámicas, debilitando las fronteras políticas y exponiendo las limitaciones de los sistemas nacionales de control.
A pesar de que América Latina no presenta conflictos interestatales abiertos, la región mantiene la violencia letal más alta del mundo, impulsados por el crimen organizado y la expansión de economías ilícitas. Este escenario revela una paradoja: una paz insegura, donde la ausencia de guerras formales coexiste con formas generalizadas de violencia y coerción criminal. Precisamente esta noción fue desarrollada en el Dosier 55 de Íconos (2016), coordinado por Fernando Chinchilla, bajo el título “La inseguridad en tiempos de paz. Nexos entre política y violencia criminal en América Latina”. Aquel número exploró los vínculos entre política y violencia, la emergencia de “órdenes crimilegales” y los límites de la democratización en la región, ofreciendo un marco pionero para comprender la coexistencia entre paz formal e inseguridad cotidiana.
El presente dosier retoma y actualiza ese debate diez años después, situando la discusión en un contexto de mutación de las economías ilícitas y transformaciones en la gobernanza criminal. Mientras el número de 2016 enfatizaba las tensiones entre institucionalidad democrática y violencia política, esta nueva propuesta busca profundizar en los mecanismos económicos e institucionales que sostienen los mercados ilícitos contemporáneos, así como en los efectos distributivos y territoriales de estas dinámicas. Se parte de la premisa de que la violencia ya no es únicamente un medio de control, sino también un componente funcional de las cadenas de acumulación ilícita y de su articulación con economías formales.
En este sentido, el nuevo dosier propone una mirada comparativa y multiescalar que aborde tanto las estructuras financieras que lavan capitales ilícitos como las nuevas formas de control territorial y legitimación social de las redes criminales. A través de estudios de caso y análisis regionales, se busca comprender cómo los mercados ilegales reconfiguran los órdenes económicos, políticos y simbólicos, afectando las capacidades estatales, las políticas de desarrollo y la confianza ciudadana. Este dosier responde, por tanto, a tres interrogantes fundamentales: ¿Cómo influyen las economías ilegales y el crimen organizado en la transformación de las estructuras económicas y políticas de América Latina?, ¿De qué manera las dinámicas de desigualdad estructural y debilidad institucional facilitan su expansión y diversificación?, y ¿Qué papel desempeñan las organizaciones criminales como actores geopolíticos en la gobernanza regional y global?
Al abordar estas preguntas, el dosier busca consolidar un espacio interdisciplinario que articule perspectivas económicas, sociológicas y políticas para examinar los vínculos entre criminalidad organizada, desigualdad y legitimidad institucional. Con ello, se propone dar continuidad y a la vez avanzar respecto al debate abierto por Íconos en 2016, desplazando el foco desde la relación crimen-política hacia el estudio de los mecanismos de acumulación, regulación y control que estructuran las economías ilícitas en la región contemporánea.
El dosier invita a la presentación de artículos originales que examinen las transformaciones contemporáneas de las economías ilegales y el crimen organizado en América Latina, desde perspectivas interdisciplinarias en las ciencias sociales. Los manuscritos deberán inscribirse en uno o más de los siguientes cuatro ejes temáticos:
- Arquitecturas de mercado y diversificación de economías ilícitas
- Gobernanzas criminales, soberanías fragmentadas y órdenes híbridos
- Finanzas ilícitas, corrupción y respuestas institucionales y regulatorias.
- Políticas públicas, regulación y efectos no deseados de la lucha contra las economías ilegales.
- Enfoques emergentes y comparativos en el es estudio de las economías ilegales.
Se recibirán contribuciones en español, inglés o portugués, no obstante, los artículos seleccionados se publican en español. La revista aclarará dudas o contribuirá a perfilar las propuestas hasta el inicio del período de recepción de contribuciones.
Los artículos deben ajustarse a la política editorial y a las normas de publicación de la revista (disponibles en www.revistaiconos.ec). Para la selección de artículos se utiliza un sistema de evaluación por lectores pares (peer review).
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Jenny Pontón
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Fecha límite:
07-9-2026
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